El proyecto plantea modificar el diseño del escudo nacional con el argumento de corregir supuestos errores heráldicos presentes en la versión vigente, basada en la ley de creación de los símbolos patrios de 1842. Entre los cambios propuestos figura el retorno a diseños utilizados durante la dictadura de Alfredo Stroessner.
Quienes respaldan la iniciativa sostienen que el escudo actual incumple normas de la heráldica, al presentar una superposición de colores considerada incorrecta desde el punto de vista técnico. En ese sentido, proponen reemplazar el fondo blanco por colores como el rojo o el azul para adecuarlo a esos criterios.
No obstante, el historiador Herib Caballero afirmó que la Constitución Nacional establece el respeto a la ley que creó los símbolos patrios en 1842. Señaló además que esos emblemas fueron los que acompañaron al Paraguay durante la Guerra de la Triple Alianza y la Guerra del Chaco, por lo que representan un legado histórico que no debe ser alterado.
Caballero Campos también advirtió sobre las consecuencias económicas que implicaría una eventual modificación, ya que obligaría a reemplazar documentos oficiales, sellos, carteles y otros materiales utilizados por las instituciones públicas, generando un importante costo para el Estado.
Mientras el debate continúa, historiadores insisten en que la identidad nacional debe mantenerse vinculada a los símbolos históricos que han representado al país desde el siglo XIX.