El sepelio se realizó en medio de un profundo dolor e indignación. Sus seres queridos recordaron a Nahuel como un joven solidario, trabajador y muy querido en la comunidad, donde era reconocido por su pasión por el fútbol.
Con el sueño de llegar al profesionalismo, Federick también era un pilar para su familia. Durante la despedida, sus allegados reiteraron el pedido de que se esclarezcan las circunstancias de su muerte y que los responsables respondan ante la Justicia.