La postura fue dada a conocer a través de un comunicado, en respuesta a los informes presentados por Paraguay y Estados Unidos, que atribuyen los ataques a grupos presuntamente relacionados con China. Las autoridades chinas solicitaron además que la seguridad informática no sea utilizada con fines políticos.
Las acusaciones surgieron tras una revisión de las redes estatales paraguayas, que detectó diversos incidentes de ciberseguridad. Según los reportes, una auditoría realizada en 2024 ya había identificado la presencia de un grupo informático chino dentro de sistemas gubernamentales.
En su pronunciamiento, China sostuvo que también es víctima de la ciberdelincuencia y afirmó que mantiene una política de combate a este tipo de delitos conforme a la ley. Asimismo, cuestionó que se atribuyan los ataques sin evidencias suficientes y acusó a Estados Unidos de realizar operaciones de espionaje y vigilancia informática contra gobiernos, empresas y ciudadanos de distintos países.
Finalmente, el gobierno chino instó a Paraguay a despolitizar el debate sobre la seguridad informática, en medio de la preocupación por las vulnerabilidades detectadas recientemente en las redes del Estado.