El apoyo ejecutivo busca dotar de herramientas legales al nuevo director para enfrentar un déficit institucional histórico y las urgencias operativas que afectan a miles de asegurados.
El respaldo del mandatario se da en un escenario de crisis donde no se descarta solicitar al Congreso la declaración de una “emergencia total” para la previsional. Peña enfatizó que el IPS arrastra problemas de gestión desde hace décadas, por lo que el enfoque actual reside en coordinar esfuerzos estatales que permitan replicar reformas financieras exitosas, similares a las obtenidas el año pasado. La prioridad inmediata del Ejecutivo es estabilizar la operatividad hospitalaria mediante una gestión transparente y eficiente de los recursos disponibles.
En el ámbito hospitalario, la administración de Fretes tiene la tarea de transparentar la falta de medicamentos básicos y evaluar la adquisición de fármacos para tratamientos de alta complejidad.
El Presidente subrayó que la situación es crítica, calificando cada carencia como una emergencia que requiere atención impostergable. Por su parte, diversas organizaciones de jubilados han visto con buenos ojos la designación de Fretes, condicionando su apoyo a una depuración profunda del Consejo de Administración y a la salida de funcionarios señalados por el deterioro administrativo de la institución.