07 may. 2026

La liberación de Rojas y la reacción de la familia Argaña

Luis Rojas, condenado como autor material del asesinato del entonces vicepresidente Luis María Argaña, fue liberado tras cumplir íntegramente su pena de 25 años de prisión. Durante todo el cumplimiento de su condena, Rojas no accedió a salidas transitorias, por lo que nunca abandonó el penal hasta ahora.

Screenshot_3.png

La liberación generó reacciones en la familia Argaña. En diálogo con Radio Monumental, Jesús Argaña, hijo de la víctima, afirmó que en cuanto a Rojas, “la herida cicatrizó”, ya que la justicia cumplió su papel al imponer la pena máxima dentro del marco legal. Sin embargo, la familia sostiene que la verdadera herida continúa abierta, debido a que la autoría intelectual y moral del crimen aún no ha sido esclarecida, a más de 26 años del magnicidio.

Jesús Argaña reiteró que el único responsable intelectual, a su entender, fue Lino César Oviedo, a quien dijo nunca haber perdonado. También manifestó su rechazo hacia el expresidente Nicanor Duarte Frutos, por haber permitido —según señaló— una “reivindicación social” de Oviedo, al facilitar su retorno a la política y su candidatura presidencial mediante un pacto de no agresión con fines electorales.

Argaña hijo recordó que su padre estaba “a un paso de llegar a la Presidencia” y describió a Oviedo como “un personaje oscuro de la política”, con antecedentes de golpismo, narcotráfico y violencia. Afirmó que el temor de Oviedo ante la figura firme y legalista de Luis María Argaña lo habría llevado a ordenar su asesinato “por una cuestión de supervivencia política”.

VER MÁS:
El vicesargento primero Ever Darío Ferreira se encuentra internado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Militar tras ser diagnosticado con cáncer de pulmón en fase avanzada, en medio de denuncias de “abandono total” por parte de sus familiares durante su reclusión en la cárcel militar de Viñas Cué.
Una suboficial de la Policía Nacional generó un incidente en el barrio San Juan de San Lorenzo tras intentar ingresar sin invitación a una fiesta de 15 años.
Una mujer denunció la grave precariedad en el Hospital de Ñemby, donde su padre de 67 años permanece internado con un cuadro complejo.