La millonaria fuga de recursos fiscales fue detectada mediante un cruce informático básico de datos realizado, que comparó de manera directa la base de datos de jubilados del IPS con los registros del Registro Civi.
Ante el hallazgo de múltiples coincidencias de personas declaradas muertas, las dependencias encargadas de los pagos en el IPS deslindaron responsabilidades alegando que carecen de la “capacidad técnica instalada” y de las “herramientas tecnológicas” necesarias para realizar este tipo de controles masivos.
El director de Auditoría, Leandro Villalba, criticó duramente el funcionamiento interno del IPS, señalando que sus dependencias operan como “compartimentos estancos” que se desentienden de la problemática mutua pasándose la responsabilidad de una oficina a otra.