Los profesionales denuncian que desde hace meses deben afrontar la falta de insumos básicos, medicamentos y equipos esenciales. Pacientes y familiares también reclaman por el desabastecimiento y, en algunos casos, recurren a colectas para adquirir elementos necesarios para tratamientos y cirugías.
En Terapia Intensiva Pediátrica, 23 de los 27 médicos presentaron su renuncia, alegando que ya no pueden garantizar una atención adecuada sin los recursos necesarios. La situación también afecta a pacientes oncológicos y otros servicios de alta complejidad.
A la medida se sumaron autoridades del hospital. El director general, Dr. Miguel Ferreira, el director médico y cerca de 100 jefes de servicios y departamentos pusieron sus cargos a disposición de la ministra de Salud. Los profesionales exigen respuestas y condiciones dignas para evitar que la falta de recursos siga poniendo en riesgo a los pacientes.