El procedimiento fue llevado adelante por agentes de la Comisaría 4ta Metropolitana en conjunto con personal de seguridad penitenciaria, en una celda ocupada por tres hombres procesados por hurto.
Tras el hallazgo, intervino el Departamento de Antinarcóticos de la Policía Nacional, que confirmó mediante pruebas de campo que se trataba de 9,6 gramos de cocaína, además de otras sustancias ilícitas fraccionadas.
El caso fue derivado a la Unidad Especializada de Lucha contra el Narcotráfico, que investigará el origen de las drogas y la forma en que ingresaron al establecimiento penitenciario.
Las autoridades señalaron que, pese a los controles constantes, la circulación de drogas dentro de las cárceles sigue siendo una problemática compleja y persistente.