Uno de los principales elementos que sostiene la hipótesis de premeditación es una grabación de cámaras de seguridad que muestra a Danilo, de 21 años, y Kiko, de 16, trasladando una caja de cartón en una motocicleta el 31 de julio, antes de la desaparición y asesinato de Roselin. Para los investigadores, esto demostraría que el plan para ocultar el cuerpo ya había sido preparado previamente.
La reconstrucción fiscal señala que Gabi, de 16 años y supuesta amiga de la víctima, habría sido la encargada de contactar y trasladar a Roselin hasta el lugar donde posteriormente fue asesinada. Danilo y Kiko, por su parte, habrían preparado previamente el escenario en un tajamar.
La investigación también sostiene que el hecho habría sido planificado en la vivienda de Gabi y que cada uno de los involucrados habría cumplido una función específica. Inicialmente, Gabi intentó desviar la investigación al afirmar que había dejado a Roselin en una estación de servicios, pero las imágenes de las cámaras de seguridad contradijeron su versión.
Ante el avance de las evidencias, Danilo terminó confesando su participación y señaló a las autoridades dónde se encontraba el cuerpo de la adolescente.
En cuanto al móvil, la hipótesis preliminar del Ministerio Público apunta a celos por parte de Kiko, aunque los investigadores todavía buscan determinar con precisión cuál era el vínculo entre ambos y qué circunstancias desencadenaron el ataque.
La autopsia, realizada por el médico forense Pablo Lemir, determinó que Roselin murió por asfixia por inmersión. El informe estableció además que las lesiones posteriores al fallecimiento ocurrieron después de la muerte.
Los tres sospechosos se encuentran actualmente procesados por homicidio doloso, mientras el Ministerio Público continúa recabando elementos para determinar el grado de responsabilidad de cada uno. Además, se investiga la posible participación de una cuarta persona, que habría proporcionado información falsa con el objetivo de desorientar a los investigadores.