El esquema conocido como “gota a gota” representa una modalidad de usura que preocupa a las autoridades paraguayas. Se trata de préstamos informales con intereses elevados, ofrecidos principalmente a personas que necesitan dinero de manera urgente y no pueden acceder al sistema financiero tradicional.
De acuerdo con las investigaciones, estas redes cuentan con una estructura organizada que va desde los financiadores y administradores hasta prestamistas, cobradores y grupos encargados de ejercer presión mediante la violencia.
Cuando el deudor deja de pagar, los cobradores pueden recurrir a amenazas, extorsiones e incluso al ingreso a las viviendas para llevarse bienes. En los casos más extremos, la organización puede recurrir a la violencia física y al secuestro.