César Ruiz Díaz, representante del gremio, señaló que bajo las condiciones actuales de la estructura de costos, las empresas no tienen capacidad para adquirir nuevos volúmenes de combustible. Advirtió que, de no implementarse medidas inmediatas, se verá afectada la regularidad del servicio, perjudicando a miles de usuarios que dependen del transporte urbano diariamente.
Por su parte, el Viceministerio de Transporte aclaró que no se está evaluando un aumento del pasaje, ya que esta decisión depende directamente del presidente de la República. En cambio, el Gobierno analiza alternativas como el ajuste de subsidios o medidas colaterales de emergencia para mitigar el impacto del precio internacional del combustible sin trasladarlo a la ciudadanía.
Esta situación pone en alerta al sector y genera preocupación entre los usuarios, que podrían enfrentar interrupciones en los servicios si no se toman medidas a corto plazo.