La polémica volvió a sacudir la pista de Calle 7 tras una prueba repleta de irregularidades. Desde el bando rival y dentro del propio equipo denunciaron que Araceli escaló un tronco prohibido y que Rodri salió antes de tiempo, desatando la furia de Eli y Cami, quienes no dudaron en calificar la jugada de “sucia” y reclamar los puntos.
Lejos de asumir la culpa, Vane y Araceli se mostraron desafiantes y confiadas, asegurando que si el reclamo está mal hecho el punto bonus terminará siendo para el rojo. Sin embargo, Cami las cruzó feo tildándolas de “caraduras” por ignorar las explicaciones directas que dio el juez antes de arrancar y avisó que jugando así nunca van a ganar bien.
La crisis caló hondo en los competidores. Athos reconoció con impotencia que la supuesta tregua del equipo no sirvió de nada y que se están “hundiendo solos”, mientras que Gloria lamentó el bajón de rendimiento de sus compañeros, criticando que se relajen tanto sabiendo que la derrota manda directo a una gladiadora a la banca.