La guerra dialéctica entre Cristofer y Athos sumó un nuevo y desopilante capítulo en Calle 7. Lejos de bajar los decibeles, Cristofer improvisó una actuación para burlarse de la forma en que Athos pasa la prueba de la cuerda, acusándolo además de ser un “estoico” al que no le importa el programa y que juega como un infiltrado a favor del amarillo.
Athos no se quedó de brazos cruzados y le pagó con la misma moneda. Saltó al frente para hacer su propia imitación de Cristofer compitiendo cara a cara: se tiró al piso, simuló quedarse sin oxígeno y acusó que su rival solo “ladra en el búnker” pero se dobla cuando la exigencia es de verdad.
Para rematar el mano a mano, Athos le refregó en la cara que la única vez que se enfrentaron en un mano a mano directo fue él quien salió victorioso, dejando a Cristofer tirado en el suelo sin poder seguir. Le dejó en claro que mientras no le gane en la pista, todas sus explicaciones filosóficas sobre el estoicismo y el desinterés no tienen ningún tipo de peso.