Las gladiadoras se sacaron los trapos sucios al sol tras una jornada polémica, acusándose mutuamente de lloronas y de depender de los “regalos” de los jueces.
La interna de Calle 7 está más picante que nunca: gladiadores del amarillo destrozan la capitanía de Elvio, mientras el equipo rojo acusa un fallo arbitral “cocinado”.
Tras las acusaciones de falta de apoyo, el competidor más fuerte no se guardó nada, criticó el rendimiento de su compañera y confesó estar profundamente decepcionado de su equipo.
El competidor de la Furia Roja salió a consultar sobre el golpe de realidad que significa madurar, dejando reflexiones que van desde las cuentas por pagar hasta la pérdida de los seres queridos.
El competidor analizó el rendimiento de sus rivales y no dudó en señalar al participante que considera el eslabón más débil en las competencias individuales.
La gladiadora de Calle 7 abrió su corazón en una entrevista y reveló que inventa mentiras para saber quiénes son las personas que realmente merecen su confianza.