San Joaquín inició diez días de actividades por Semana Santa, destacando la misa del Curuzapé y la representación del Viacrucis. El programa busca atraer a fieles y turistas con la calidez característica de su gente y diversas opciones de hospedaje para pasar días inolvidables en familia.
El principal atractivo es su templo jesuítico de adobe, el único en pie en el país y recientemente restaurado de forma integral. Esta reliquia histórica es considerada ahora un destino obligatorio por la Senatur para quienes deseen explorar la riqueza cultural del interior del Paraguay.
Además de los actos litúrgicos, los visitantes pueden disfrutar del ascenso al cerro El Mirador, paseos en carreta y gastronomía local. El nuevo Consejo de Cultura y Turismo impulsa estas iniciativas para empoderar a la comunidad y generar recursos mediante la promoción de su patrimonio único.