El epicentro de la festividad congregó a familias enteras de diversas localidades, como Lambaré y Fernando de la Mora, quienes llenaron las calles vistiendo camisetas albirrojas y portando los colores del tricolor paraguayo para esperar unidos la llegada de la medianoche en un ambiente de intensa algarabía.
El punto más significativo de la jornada fue la marcha organizada por la Asociación Cultural Mandu’arã, una iniciativa impulsada por el historiador Enrique Cops que cobró vida gracias al trabajo de actores voluntarios.
El desfile histórico comenzó su trayecto en la emblemática Casa de la Independencia, avanzando firmemente por las calles 14 de Mayo y Paraguayo Independiente hasta culminar en el Cabildo.
En la sede del Cabildo, sitio donde residía el gobernador Bernardo de Velasco en mayo de 1811, se escenificó el crucial acto de intimación para la rendición y la entrega del poder. Esta representación simbólica conectó a los asistentes con las raíces de la nación, cumpliendo el objetivo destacado por el profesor Cops de afianzar la unión nacional y recordar la historia a través de la pasión y el voluntariado civil.