Tras el robo, los asaltantes huyeron en una camioneta blanca de la familia, que fue recuperada más tarde en la zona de María Auxiliadora. A pesar del operativo policial, los sospechosos lograron escapar a pie por áreas boscosas y descampadas.
Las autoridades investigan posibles vínculos y la planificación previa del ataque, ya que las cámaras de seguridad de la vivienda no estaban operativas y los delincuentes parecían conocer la ubicación exacta y los códigos de acceso de la bóveda.