Para demostrar que el talento no tiene fronteras, Andrea Celeste, una joven de solo 14 años y oriunda del Bañado Sur, ya se consolidó como la actual campeona nacional de karate. Ahora, tras años de puro entrenamiento y sudor, le toca enfrentar su mayor desafío internacional: representar a Paraguay en el Campeonato Sudamericano que se hace en Colombia del 15 al 22 de junio.
La historia de Andrea es un ejemplo gigante de resiliencia. Logró sobresalir a nivel competitivo a pesar de las barreras económicas y los prejuicios que muchas veces pesan sobre su barrio, contando siempre con el aguante y respaldo fundamental de sus papás para poder costear el alto rendimiento.
El talento de Andrea saltó a la luz cuando tenía apenas 9 años, gracias a los programas gratuitos de la Secretaría Nacional de Deportes. Se anotó a una colonia de vacaciones de la institución y ahí descubrieron su capacidad innata para las artes marciales. Esto deja más que claro lo importante que son los espacios públicos de formación para encontrar y potenciar talentos en zonas vulnerables.
Para que atletas como Andrea puedan competir de igual a igual afuera y cumplan el sueño de ser “la número uno del mundo”, se necesita un respaldo integral que vaya más allá del tatami. Quienes la acompañan de cerca señalan que para el alto nivel hoy es clave contar con: Asesoramiento psicológico especializado, programas de nutrición y alimentación adecuada, soporte económico para cubrir los pasajes y la logística de los viajes internacionales.
Con la firme convicción de que un gran deportista puede salir de cualquier lugar, Andrea Celeste viaja a Colombia lista para dejar el alma y demostrar que en el Bañado Sur el talento no tiene límites.