28 ene. 2026

¿Políticos metidos en el tráfico de oro?

El senador Eduardo Nakayama advierte sobre la existencia de una “mafia del oro” en Paraguay, que lleva años operando y estaría protegida por actores políticos y judiciales.

Screenshot_28.png

Tras la incautación de 22 kg de oro en el aeropuerto y las recientes detenciones, el senador señaló que estos hechos demuestran que, efectivamente, el oro se trafica desde Paraguay. Lo más grave de la denuncia es que esta mafia gozaría de “protección y blindaje político y judicial”.

Aún más, las informaciones que maneja Nakayama apuntan a que son los mismos políticos quienes están involucrados en la extracción de esta riqueza mineral. El senador mencionó que estos políticos involucrados serían regionales del Guairá, y también figuras regionales y nacionales tanto del Gobierno anterior como del actual.

Nakayama hizo un paralelismo con los casos de narcotráfico, exigiendo una investigación profunda para que no solo caigan “las mulas” o se incauten “las cargas”, sino que se llegue a los propietarios que lideran este esquema desde el país.

Finalmente, el legislador no descartó que haya legisladores, y gente del ejecutivo departamental y nacional, metidos en el esquema. Enfatizó que el oro es el metal más preciado de la Tierra y están sacando la riqueza mineral de Paraguay “sin rendirle cuentas a nadie”

VER MÁS:
Familiares de María Fernanda se manifestaron ayer frente al Palacio de Justicia de Coronel Oviedo, denunciando irregularidades en el proceso judicial y pidiendo mayor transparencia. La protesta cuestionó el arresto domiciliario de la madre del acusado y solicitó la inclusión de la novia actual del mismo en la causa.
El Gobierno presentó la ampliación de la Ruta PY01, un proyecto de más de 100 kilómetros que mejorará el pavimento, intersecciones y paradas de ómnibus, beneficiando a Central y Paraguarí. La obra, con inversión inicial de USD 414 millones y gestión público-privada, busca dinamizar el sur del país y garantizar seguridad vial.
El ciclo 2026 del CIMEFOR comenzó en Paraguay con 3.000 postulantes, destacando que las mujeres superan en número a los hombres. La tendencia refleja políticas de inclusión y un cambio cultural dentro de la formación militar.