Con este nuevo ajuste, el incremento acumulado en los combustibles ya alcanza los 1.950 guaraníes en los últimos meses, reflejando el impacto de la tensión geopolítica global que ha elevado el costo de la gasolina en un 77% y el diésel en un 62%. William Wilka, presidente de la entidad, explicó que la presión externa hizo inevitable el reajuste, señalando que los precios actuales se mantendrían estables únicamente durante mayo y parte de junio.
El panorama a mediano plazo no contempla reducciones, ya que las autoridades estiman que el mercado internacional tardará al menos tres meses en mostrar signos de normalización, supeditados siempre a la disminución de los conflictos sociopolíticos.
Respecto a la posibilidad de abaratar costos mediante compras directas a refinadores, la estatal aclaró que el bajo volumen de consumo del mercado paraguayo no resulta atractivo para los grandes proveedores mundiales. A esto se suman las barreras logísticas, como los elevados costos de flete marítimo y fluvial, y las restricciones propias de los procesos de licitación locales que dificultan la obtención de tarifas más competitivas.
A pesar de la subida, Petropar sostiene que sus valores de venta al público se mantienen todavía por debajo de los promedios registrados en el sector privado.