El Gobierno dispuso un plan de austeridad tras el desajuste generado por un tipo de cambio menor al previsto, que reduce los recursos estatales en unos 600 millones de dólares.
Se priorizarán salarios, jubilaciones, deuda externa, subsidios, medicamentos y programas sociales como “Hambre Cero”.
El resto de las áreas deberá operar con recursos mínimos, en un contexto que el ministro calificó como de alta dificultad fiscal.