El pedido de los gremios médicos para elevar la base salarial a entre G. 7 y 8 millones tendría un costo estimado de USD 150 millones al año. Sin embargo, el proyecto presupuestario incluye unos USD 856 millones en gastos considerados “no urgentes”.
Entre las principales partidas figuran USD 109 millones para seguros médicos privados de funcionarios públicos, USD 81 millones en consultorías y más de USD 78 millones en combustible, además de remuneraciones extraordinarias y otros beneficios.
También se contemplan millonarios recursos para servicios de catering. El IPS tendría más de USD 6 millones y el Ministerio de Salud Pública, más de USD 4 millones para este concepto. El Congreso deberá ahora definir las prioridades durante el estudio del presupuesto.