El modus operandi consiste en que los asaltantes se hacen pasar por amigos de los propietarios, ganándose la confianza de los empleados domésticos para ingresar a las viviendas y saquearlas por completo
Según intervinientes, los delincuentes preguntan por los dueños de casa utilizando sus nombres y apellidos exactos. Con la falsa afirmación de que “el señor ya está por venir” y de que acaban de hablar con él, los asaltantes logran entrar en confianza con el personal de la casa para que les permita el acceso y así perpetrar el atraco.
Ante la reiteración de estos hechos con idénticas características, las autoridades policiales instaron a la ciudadanía a tomar precauciones preventivas urgentes.
Recomiendan a los propietarios mantener una conversación previa y directa con el personal doméstico para prohibir el ingreso de cualquier persona sin su consentimiento exprés.