16 mar. 2026

Mató a su vecino porque estaba harto de su perro

Un conflicto de larga data entre vecinos, desencadenado por el ingreso recurrente de un perro a la propiedad ajena y matar gallinas, culminó en un trágico desenlace fatal en un asentamiento ubicado a las afueras del distrito de Hernandarias, Alto Paraná.

Celso Duarte Bordón, de 52 años

El incidente resultó en la muerte de Fermín Benítez, luego de ser disparado con una escopeta por su vecino, Celso Duarte Bordón, de 52 años. Duarte Bordón fue detenido horas después.

Según los intervinientes, la disputa se originó porque el perro del fallecido ingresaba “prácticamente todos los días” a la propiedad del autor del disparo. Las primeras informaciones detallan que el animal mataba las gallinas y destruía las plantas de Duarte Bordón. Ambos vecinos vivían con sus casas una enfrente a la otra.

Celso Duarte Bordón había reclamado a su vecino por esta situación. Según la versión del ahora detenido, en el momento de la confrontación fatal, Fermín Benítez reaccionó “en forma bastante violenta” e incluso realizó un “disparo de rifle al aire"con intenciones de amedrentarlo.

Ante esto, Bordón ingresó a su casa, buscó su escopeta, salió y dio un certero disparo al sujeto, quien falleció en el lugar. Al momento de recibir el disparo de escopeta, el señor Benítez se encontraba en su propiedad.

Tras el hecho, el responsable del crimen escapó de la zona, pero luego fue encontrado y detenido por la Policía a unas cinco cuadras del lugar, en la casa de un vecino. También abandonó su motocicleta en el trayecto.

Posteriormente, el detenido admitió haber disparado contra su vecino, afirmando que lo hizo “en defensa propia” porque “ya estaba harto de que el animal’’ que ingresaba contantemente a su propiedad ingresara a pesar de los avisos.

Sin embargo, desde el punto de vista legal, se plantea una polémica en torno a la figura de la legítima defensa, ya que aparentemente no se darían los presupuestos necesarios en este caso. Se menciona que, al entrar a buscar el arma para disparar, la situación se torna más compleja, aunque podría intentarse alegar una “excitación emotiva” por el hartazgo debido al “constante asedio del perro”, se considera que, de todas formas, es “difícil justificar” la acción.

VER MÁS:
Sergio, un vendedor de lubricantes, se arrojó al agua para salvar la vida de un animal que era llevado por la fuerte corriente frente a su negocio.
Vecinos del barrio Niño Jesús alertan sobre el suministro contaminado tras las tormentas y la nula respuesta de la aguatería privada.
El suboficial Pedro Núñez intervino personalmente para evitar accidentes ante la inacción de las autoridades viales en el barrio Villa Armando.