El tramo, conocido por los vecinos como “la esquina de la tragedia”, cuenta actualmente con un semáforo y una rampa de seguridad para los vehículos que descienden del cerro. Según pobladores, estas medidas no serían suficientes para evitar accidentes, especialmente ante la circulación de camiones y otros vehículos pesados.
La comunidad también mantiene diferencias con el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) respecto a la solución vial que debería implementarse en el lugar.
La empresa Rutas del Este plantea la construcción de un viaducto de retorno transversal, mientras que el concejal de Ypacaraí y vecinos de la zona proponen un viaducto longitudinal con pilotes, de aproximadamente 800 metros.
Esta última alternativa fue planteada ante el MOPC, pero no habría sido aceptada. El concejal señaló que desde la institución se argumentó que una estructura de esas características podría generar riesgos para los vehículos.
Las obras previstas para el sector acumulan además un retraso de aproximadamente dos años. Entre las dificultades mencionadas se encuentra la adquisición de los terrenos necesarios para ejecutar el proyecto.