El incidente, reportado recientemente, buscaba intimidar a la víctima mediante documentos apócrifos para obtener dinero o información sensible bajo presión.
Esta estrategia de engaño utiliza tácticas de alta intimidación, como la imputación de cargos graves relacionados con delitos cibernéticos y el acceso a material de abuso sexual infantil. Para dar una apariencia de legalidad al proceso, los criminales envían documentación que cita leyes paraguayas inexistentes y simula órdenes de extradición oficiales.
El comisario Juan Fretes, de Interpol, explicó que este tipo de estafas se clasifican como phishing, donde la suplantación de identidad de altos mandos es la herramienta principal para quebrar la resistencia de las personas y obligarlas a realizar pagos.
En el caso específico que detonó la alerta, la víctima, identificada como Gustavo Ramírez, logró evitar el perjuicio económico al contactar directamente a las oficinas oficiales de la Interpol para verificar la autenticidad del requerimiento.
Tras este evento, las autoridades recordaron a la ciudadanía que la institución no utiliza mensajes directos ni medios informales para contactar a personas sospechosas o notificar procesos judiciales.
Se recomienda a la población no proporcionar datos personales, ignorar cualquier solicitud de pago y denunciar de inmediato estos intentos de comunicación ante las fuentes oficiales pertinentes.