Las tareas arrancaron con la limpieza de canales y el bacheo de calles alternativas, preparando el terreno para el cierre de la calzada y las excavaciones principales que están programadas para este miércoles. Alejandro Bordón, director de vialidad del MOPC, explicó que la intervención es necesaria debido a que los recapados anteriores eran insuficientes ante el impacto de las lluvias fuertes que afectaban históricamente la zona.
La metodología de trabajo contempla avanzar en sectores de 50 metros para minimizar el impacto en el vecindario, garantizando que las zanjas frente a las viviendas no permanezcan abiertas por más de dos días, aunque la habilitación funcional completa de cada tramo intervenido requerirá aproximadamente 90 días de labor.
Para mitigar las molestias en el tránsito, se han señalizado y asfaltado diversos caminos alternativos que recibirán mantenimiento constante durante el tiempo que dure la obra, la cual busca transformar la infraestructura vial de este punto crítico del departamento Central.