En el cruce de República Argentina y Caguazú, una repartidora fue rescatada por testigos antes de caer al cauce de un arroyo. Los ciudadanos actuaron como héroes anónimos para salvarla junto a su motocicleta de la fuerte corriente.
Esta intersección es calificada como una “zona roja” debido a que incidentes similares se han repetido en el pasado. Con cada lluvia intensa, el raudal convierte la calle en una trampa mortal para quienes intentan transitarla.
Poco después del rescate, otro motociclista estuvo a punto de accidentarse en el mismo punto. El suceso evidencia el riesgo extremo de circular por esta arteria de la capital durante tormentas.