El encuentro tuvo como objetivo reforzar la vigilancia frente a facciones criminales y la delincuencia menor, intensificando los controles debido al aumento del tráfico irregular de medicamentos y anabolizantes en puntos clave como el Puente de la Amistad.
Durante las deliberaciones, las autoridades brasileñas destacaron la complejidad actual de la zona fronteriza, advirtiendo que la lucha ya no solo se limita a las grandes organizaciones criminales tradicionales, sino también a la denominada criminalidad “pulverizada”, compuesta por pequeños traficantes y contrabandistas que operan con alta intensidad a menor escala.
Esta mutación del delito civil obligó a los tres países a revaluar el mapa de riesgos y a enfocar sus esfuerzos en la evolución del contrabando de insumos médicos, el cual se ha convertido en el producto más transportado de forma ilegal en las carreteras conectadas a la región.
Ante este panorama, las delegaciones ratificaron la excelente sintonía y cooperación internacional vigente en el bloque. Los representantes de Brasil y Paraguay subrayaron la necesidad de sostener un trabajo conjunto y continuo para neutralizar de raíz el tráfico de armas y estupefacientes, mientras que la comitiva de Argentina enfatizó el rol estratégico del Comando Tripartito como un espacio indispensable para el intercambio de inteligencia en tiempo real.
La sinergia operativa entre la Gendarmería, la Prefectura Naval y la justicia federal argentina se mantendrá alineada con sus pares regionales para sostener una vigilancia permanente y mitigar con mayor eficacia el impacto de los grupos delictivos en este punto neurálgico del continente.