El pedido fue presentado por los fiscales Deny Yoon Pak y Silvio Corbeta, quienes argumentaron que la renuncia elimina el impedimento legal que hasta ahora impedía ordenar su encarcelamiento, debido a la inmunidad parlamentaria que mantenía como legislador.
Galeano enfrenta una condena de 13 años de pena privativa de libertad, sentencia que ya fue confirmada por el Tribunal de Apelación Especializada en Crimen Organizado. Hasta el momento, el exsenador cumplía arresto domiciliario, ya que el desafuero no implicaba automáticamente la pérdida de inmunidad de detención mientras continuara en funciones.
La renuncia fue presentada oficialmente este 12 de mayo de 2026 a las 08:30, mediante una nota dirigida al presidente del Congreso, Basilio Núñez. En el documento, Galeano señaló que su decisión responde a “motivos de carácter estrictamente personal”, tras una “profunda reflexión”.
No obstante, la dimisión aún debe ser aceptada por la Cámara de Senadores en una sesión extraordinaria para que se concrete formalmente la pérdida de investidura y de toda protección parlamentaria.
La Fiscalía sostiene que existe riesgo de fuga y de obstrucción al proceso debido a la gravedad de los hechos investigados y a la elevada pena impuesta. Por ello, solicitó al Tribunal de Sentencia convocar de manera urgente a una audiencia de revisión de medidas cautelares.
Una vez aceptada la renuncia por el Senado, Galeano quedará sin inmunidad parlamentaria, lo que permitiría ejecutar una eventual orden de prisión preventiva si así lo resuelve la Justicia.