Su llegada estuvo marcada por un fuerte hermetismo y el rechazo a responder cómo ingresó a Paraguay, considerando que sobre él pesaba una orden de detención que fue levantada recientemente por el Ministerio Público tras su presentación voluntaria.
Al ser abordado de forma insistente por los medios respecto a las falencias en la previsional, la falta de medicamentos, insumos y camas, el procesado se limitó a responder repetidamente “sin comentarios”. No obstante, afirmó estar “muy tranquilo” y seguro de su gestión, asegurando escuetamente: “no tengo responsabilidad, fue transparente”.
El misterio de su ingreso a territorio paraguayo
El principal foco de cuestionamiento giró en torno a la vía por la cual el ex titular retornó al país, presumiblemente desde Italia, dado que su nombre no figuraba en las listas de pasajeros ni en los registros habituales de la Dirección Nacional de Migraciones ni de la Interpol.
Ante las insistencias, su abogado defensor, calificó las preguntas de irrelevantes y desvió la responsabilidad hacia las autoridades migratorias. Por su parte, la abogada co-defensora, señaló que el ingreso al país es un tema puramente administrativo y que ninguna norma sanciona a un paraguayo por entrar a su propio territorio.