La tarde se tiñó del color de “La Furia Amarilla” luego que el equipo logró superar la prueba “Turbo Uno”. De esta forma le correspondió salvar a una gladiadora, que resultó ser Liz, decisión tomada por el capitán Alan.
La capitana roja confesó que se sacrificó y fue última en la competencia para asegurar el triunfo de su equipo. Por su parte, el “capi” amarillo minimizó el resultado y tiró: “Festejaron como si fuera un campeonato”.
El debate de Calle 7 se trasladó al piso y los chicos se pusieron firmes. Para la mayoría, un amigo es como un hermano de la vida y que te falle no tiene perdón.