El procedimiento se realizó en una zona de alta concurrencia nocturna, en inmediaciones de discotecas y bodegas, donde el sospechoso deambulaba presuntamente con fines de comercialización de estupefacientes. La intervención se concretó durante la madrugada, luego de un seguimiento basado en información de inteligencia.
Según los intervinientes, el joven utilizaba un método de ocultamiento inusual: llevaba la droga en una pequeña cartera cosida en el interior de su ropa íntima. Al ser interceptado, habría entregado voluntariamente las sustancias.
La carga estaba fraccionada en pequeñas bolsas de polietileno, conocidas como “moñitos”, listas para su distribución, lo que refuerza la hipótesis de microtráfico en la zona.
De acuerdo con los datos manejados por la Policía, el ahora detenido operaba principalmente durante los fines de semana en ese sector específico de la ciudad.
El joven fue puesto a disposición de las autoridades competentes, mientras continúan las investigaciones para determinar si existen más personas involucradas en la red de distribución.