La bancada de la oposición en la Cámara de Senadores rechazó de manera contundente el fallo de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) que convalidó la expulsión de Kattya González, calificando la resolución de “descabellada” y plagada de “errores vergonzosos”. Durante la última sesión ordinaria, varios legisladores enfatizaron las graves inconsistencias del documento y apuntaron de forma directa contra el presidente del máximo tribunal y preopinante de la causa, Alberto Martínez Simón.
El senador Eduardo Nakayama refutó el argumento del ministro, quien sostuvo que la modificación reglamentaria que exigía 30 votos para la pérdida de investidura no estaba vigente al momento de la expulsión porque el acta legislativa aún no había sido aprobada en una sesión posterior. Nakayama citó más de una docena de antecedentes de vigencia inmediata en el Congreso, señalando que, bajo esa misma lógica de la Corte, la propia designación de Basilio Núñez en la mesa directiva carecería de validez y concluyó que el magistrado “sepultó su carrera jurídica” con un fallo “aberrante”.
Por su parte, el senador Ignacio Iramain utilizó términos futbolísticos para describir el impacto de la resolución judicial en la institucionalidad, afirmando que la Corte Suprema “le metió un penal a la República”, un daño del cual consideró que será difícil recuperarse. Ante este escenario, el bloque opositor confirmó de manera conjunta que agotará las vías locales y recurrirá formalmente ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para revertir lo que denuncian como una persecución política orientada a “descabezar y perseguir a la oposición”.