El hecho ocurrió el pasado 5 de junio, cuando una mujer y su pareja denunciaron haber estado a punto de ser atropellados mientras cruzaban una calle. Según la acusación, el vehículo involucrado era conducido por el magistrado.
Tras el reporte, agentes de la Policía Nacional intervinieron y demoraron al juez. De acuerdo con el informe policial, León Martínez se negó a someterse a la prueba de alcotest. No obstante, los uniformados dejaron constancia de que presentaba signos evidentes de encontrarse bajo los efectos del alcohol.
La repercusión pública del caso motivó la reacción de las máximas autoridades del Poder Judicial. Los ministros de la Corte Suprema resolvieron citar al magistrado para escuchar su versión de los hechos y evaluar la situación.
El caso también abrió un debate dentro del ámbito judicial respecto a la permanencia del juez en funciones mientras se desarrollan las investigaciones. Diversos sectores cuestionan la ausencia de medidas preventivas inmediatas, considerando la gravedad de un hecho que califican como “notorio y público”.
Hasta el momento, la Corte Suprema no ha anunciado posibles sanciones ni una eventual suspensión del magistrado, aunque la comparecencia prevista para la próxima semana podría marcar el rumbo de las acciones institucionales en torno al caso.