El procedimiento se realizó en un depósito que operaba bajo la fachada de un lavadero de autos, utilizado presuntamente para ocultar y redistribuir objetos robados.
Durante la intervención, las autoridades incautaron los equipos electrónicos sustraídos y varios teléfonos celulares que, por su forma de almacenamiento, se presume también serían producto de otros hechos delictivos.
Según los investigadores, el lugar funcionaba como un punto estratégico de “reducción”, facilitado por su cercanía a zonas comerciales y circuitos de reventa ilegal.
La Policía describe a la banda como un grupo altamente peligroso, integrado por entre cuatro y ocho personas que operan con armas largas y se dedican a seguir a empresas que transportan mercaderías.
El propietario del inmueble ya fue identificado y cuenta con antecedentes por robo agravado y reducción. El Ministerio Público prevé emitir una orden de captura en su contra en las próximas horas.