Según la revisión realizada por un equipo periodístico de Telefuturo, Hugo Javier ingresó a su celda a las 15:28 y no volvió a salir. A las 17:36 se realizó el cierre de las puertas y, minutos después, Eric Villasanti se acercó hasta el lugar para rendir cuentas sobre las ventas de chipa.
Posteriormente, se registraron entregas de alimentos y bebidas a través de los barrotes, además de la presencia de un abogado que cumple condena en el establecimiento. A las 19:40, un guardia se acercó a la celda y realizó una comunicación por radio.
No se observaron nuevos movimientos frente a la celda hasta las 23:11, cuando Luis Giménez, compañero de celda de Hugo Javier, comenzó a golpear los barrotes para solicitar auxilio.