Cristina “Vita” Aranda, influencer de 29 años, falleció hace cuatro años tras ser víctima colateral de un enfrentamiento entre facciones criminales durante un festival en San Bernardino. El ataque ocurrió en el Anfiteatro José Asunción Flores mientras el grupo Binomio de Oro actuaba ante miles de personas, resultando en la muerte de la joven tras recibir un impacto de bala en la cabeza.
Su madre y su hermana destacan que Vita dejó un “legado de amor” que permanece vivo a través de sus tres hijos. A pesar de que el dolor persiste y se describe como una batalla diaria, la familia manifiesta haber elegido el camino del perdón y se aferra a la fe para sobrellevar la ausencia, encontrando consuelo en el cariño que el público aún le profesa en las calles.
A la fecha, aunque existen condenas vinculadas al trasfondo de narcotráfico del caso, el tirador material no ha sido capturado. Por su parte, los integrantes de Binomio de Oro calificaron el suceso como “absurdo e indignante”, dedicando homenajes musicales a la joven y abogando por que hechos violentos de esta naturaleza no vuelvan a repetirse en la región.