Una gresca masiva estalló en la Villa 16 de Julio debido a una rivalidad surgida presuntamente en un partido de fútbol. El enfrentamiento involucró a grupos de entre 60 y 70 personas por bando, quienes protagonizaron una batalla campal con piedras y botellas en plena vía pública.
Los vecinos denunciaron momentos de terror ante el uso de machetes y armas de fuego para amenazar a las familias. Existen versiones contradictorias sobre el origen: una madre afirma que patearon la moto de su hijo, mientras otra testigo asegura que el conflicto inició por una agresión a traición contra un menor.
La Policía Nacional intervino en el sitio, logrando separar a los bandos y calmar la situación. El operativo resultó en dos personas aprehendidas, la incautación de un arma blanca y un hombre herido con cortes de machete.