La competencia en el piso de Calle 7 ya había terminado, pero la verdadera batalla estalló frente a las cámaras del stream. Los gladiadores se trasladaron al espacio digital para debatir cara a cara una de las definiciones más polémicas de la tarde. Sin embargo, lo que debía ser un repaso de lo que acababa de ocurrir en el vivo se convirtió en un momento de altísima tensión que terminó con una retirada imprevista de la gladiadora roja.
El conflicto central giraba en torno a una confusa jugada en la última prueba del programa. Durante el debate en el stream, se intentó aclarar la secuencia: Torito dio una primera campanada y recién ahí colocó el mosquetón. Al escuchar los gritos de su equipo para que tocara de nuevo, la competidora del rojo se frenó, esperó el segundo sonido y recién ahí arrancó. Por esta razón, el equipo afectado exigía un desempate en lugar de aceptar la victoria directa de sus rivales amarillos.
La temperatura del estudio digital subió al máximo cuando el juez intervino para dar la explicación oficial y pidió que le mutearan el micrófono a la gladiadora para poder hablar. Ante lo que sintió como una censura, Vane no ocultó su rabia: tiró un seco “Tranqui, ya dejo”, se levantó de su silla y abandonó indignada el set de transmisión, dejando a todos descolocados en pleno vivo.
Con la tensión en el aire, el juez finalmente pudo dar el veredicto definitivo sobre lo que verdaderamente había pasado minutos antes en la competencia principal. Explicó que el equipo rojo cometió dos errores graves: primero, se intervino la prueba al enganchar a la compañera después del toque de campana (algo que debía hacerse antes), y segundo, Vane asumió que la primera campanada ya era válida y salió antes de tiempo. Una doble infracción que terminó dejando los puntos en manos de los amarillos.