Francisco Soto registró con su teléfono los momentos que creyó serían los últimos de su vida junto a su esposa. En la grabación, se escucha cómo intenta tranquilizarla mientras las réplicas del sismo sacudían la estructura. “No te me desesperes que cuento contigo... vamos a vivir hoy”, expresó, además de enviar un mensaje de amor a su hijo, Sebastián.
Durante el tiempo que permanecieron atrapados, la pareja logró mantener la calma controlando la respiración y brindándose apoyo mutuo, una estrategia que, según relataron, fue fundamental para resistir hasta la llegada de los rescatistas.
El operativo de rescate fue realizado por voluntarios y equipos de emergencia que, ante la falta de herramientas especializadas, trabajaron en gran parte con sus propias manos. La liberación de las piernas de la mujer, atrapadas bajo un muro de concreto, demandó más de cuatro horas de trabajo continuo una vez que ambos fueron localizados.
Aunque perdieron su vivienda y todas sus pertenencias, lograron sobrevivir al derrumbe y actualmente se recuperan de las secuelas físicas.