12 abr. 2026

Un chofer absolutamente descontrolado

Un episodio de violencia se desató en la avenida Manuel Ortiz Guerrero, que conecta las ciudades de Ñemby y San Lorenzo, cerca de las 10:20 de la mañana. El incidente involucró a dos colectivos de transporte público, específicamente de la Línea 26 y la Línea 2.

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Según relatos de testigos y usuarios del transporte público a la Policía Nacional, el altercado fue precedido por lo que comúnmente se conoce como “carreras” entre colectivos. Aparentemente, el conductor de la Línea 2 intentó cerrarle el paso al conductor de la Línea 26, con quien comparte itinerario, en un intento por evitar que este último recogiera pasajeros. Usuarios también comentaron que “siempre pasa eso, juegan carrera y lo que llegan primero es lo que ganan”.

La situación escaló cuando uno de los vehículos intentó rebasar al otro por la banquina, del lado derecho de la calle. En medio de esta maniobra, el conductor de la Línea 2 cerró el paso al otro bus y también dañó parte de uno de sus espejos. Fue entonces cuando el conductor de la Línea 2 tuvo una reacción “completamente fuera de sí”. Bajó del colectivo y, con un martillo, comenzó a golpear el parabrisas de la otra unidad.

Las imágenes capturaron la “manera brutal en que este hombre golpea el parabrisas” La reacción violenta del conductor de la Línea 2 tuvo una contraparte. El conductor de la Línea 26 tomó “un cascote, una piedra gigante” que estaba al costado de la calle y la lanzó por el abdomen del conductor de la Línea 2. Este último resultó herido tras el impacto de la piedra y posteriormente reportó la situación a la Policía Nacional.

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