La pregunta que Cristofer dejó picando en la calle armó un tremendo revuelo en el piso del programa. Los competidores no se guardaron nada y dejaron en claro que, cuando se trata de elegir entre el amor y la amistad, la lealtad de los amigos cotiza muchísimo más alto.
El primero en plantarse fue Torito, quien diferenció muy bien a los conocidos de los verdaderos hermanos. “Socios tengo a patadas, partners tengo a patadas, pero amigos... los puedo contar con los dedos de una mano”, tiró. El participante aseguró que tiene amistades desde la infancia y que si uno de ellos le llegara a jugar sucio, le dolería en el alma porque es algo que jamás podría soportar.
Por su parte, Eve intentó poner un paño frío y quedar en el medio con un “50 y 50", asegurando que ambos dolores son igual de feos. Pero su respuesta no le gustó nada a Elvio, quien saltó al toque a reclamarle en vivo y en directo: "¿O sea que yo ya no soy tu amigo?”. Con ese pase de factura quedó clarísimo que en el programa las cosas se toman muy a pecho.
Para cerrar el debate con broche de oro, Jordi dio el argumento definitivo que dejó pensando a todos. “De un amigo esperás que sea un hermano. Una pareja, al fin y al cabo, es alguien que no es de tu sangre y que conociste en la vida nomás”, sentenció. Para él, que te falle ese “hermano elegido” pega el doble de fuerte que cualquier desamor.