El testigo, Luis Giménez, es señalado como una pieza fundamental de la causa al ser el único interno que se encontraba compartiendo la celda con el exgobernador al momento en que sucedieron los hechos investigados.
Giménez había sido trasladado desde el penal La Esperanza hasta la sede de la Fiscalía para declarar ante el agente fiscal Luis Chamorro, sin embargo, la falta de suministro eléctrico, impidió llevar a cabo la audiencia.
La interrupción afectó la jornada en la que se tenía prevista la comparecencia de seis personas en total, entre las cuales solo Giménez y otro interno, Fabio Martínez, llegaron a ser trasladados hasta el despacho fiscal.
Tras la cancelación del procedimiento, el testigo fue retirado del lugar bajo custodia de los guardiacárceles, quienes impidieron el contacto con la prensa y cubrieron su rostro con una capucha a pedido del propio recluso para resguardar su identidad.