Se trata de Nicolás Fariña, quien fue aprehendido por agentes del Departamento de Investigaciones cuando se presentaba a cumplir funciones en su lugar de trabajo.
El funcionario está procesado por presunta lesión grave y perturbación de la paz pública. Según los reportes, una de las pruebas clave para su identificación fue un tatuaje que permitió vincularlo con uno de los agresores que pateó a un efectivo de la Policía Nacional durante los disturbios. Tras su detención, el inspector habría reconocido su participación y quedó a disposición del Ministerio Público.
En paralelo, las autoridades confirmaron la detención en Luque de otro integrante de la barra brava de Cerro Porteño. El mismo es sindicado de lanzar piedras durante los incidentes y también admitió su responsabilidad en los hechos.
Con estos procedimientos, la cifra de detenidos asciende a nueve personas, mientras que otras 25 ya fueron identificadas por la Policía y podrían ser capturadas en las próximas horas, conforme avance la investigación.
El comisario Javier Maldonado, jefe de Investigación de Delitos, aseguró que el trabajo se realiza de manera coordinada con la Fiscalía, con el objetivo de sancionar a todos los responsables y frenar los episodios de violencia en el fútbol paraguayo.
El caso generó fuerte repercusión, especialmente por la implicancia de un funcionario público en hechos de agresión contra agentes policiales.