El ajuste se refleja en incrementos de más de 2.600 guaraníes por litro en determinados productos. En el caso del diésel, la suba llega al 44%, equivalente a unos G. 2.680 adicionales por litro, mientras que la nafta registra un aumento cercano al 26%, es decir, alrededor de G. 1.550 más por litro.
El nuevo tarifario fue verificado desde tempranas horas en distintas estaciones de servicio, confirmando que el incremento es generalizado y afecta directamente a todos los usuarios, especialmente a quienes dependen del vehículo para trabajar o movilizarse a diario.
En las calles, la reacción no se hizo esperar. Conductores expresaron su molestia ante lo que consideran un ajuste desmedido: montos que antes alcanzaban para cubrir varios días de uso ahora apenas rinden, complicando la planificación del gasto semanal.
El impacto no solo se limita al consumo particular, sino que también anticipa efectos en cadena sobre el costo del transporte y otros servicios, en un contexto donde el bolsillo ya venía bastante ajustado.