09 jul 2026

Sin insumos para ADN: desidia estatal frena la búsqueda de Bruno Ojeda

La fiscalía halló ropa con sangre en la casa de un microtraficante, pero no hay recursos para el peritaje. El joven de Luque desapareció el 24 de mayo.

Captura de pantalla VLV

La desesperación de una familia destapa, una vez más, la miseria y el retraso tecnológico del sistema de justicia. Bruno Ojeda, un joven residente de Loma Merlo, Luque, se encuentra desaparecido desde la madrugada del 24 de mayo. Aunque la fiscalía logró detener a un microtraficante y halló en su vivienda una prenda con manchas de sangre confirmadas, la investigación está totalmente estancada porque el Estado no cuenta con los recursos, los insumos ni las máquinas necesarias para realizar una prueba de ADN.

El calvario de la familia comenzó cuando descubrieron la ventana de la habitación de Bruno abierta. El joven, quien trabajaba como playero en una estación de servicio, atravesaba un cuadro de depresión silenciosa. Según relató su padre, don Carlos, la víctima estaba bajo tratamiento médico, pero cayó en las redes de un microtraficante de la zona que comenzó a proveerle fármacos controlados en el mercado negro y, posteriormente, crack. En el empleo de Bruno confirmaron el vínculo con este sospechoso, lo que derivó en un allanamiento donde se incautó la ropa ensangrentada. Sin embargo, la respuesta fiscal ante el pedido de peritaje es lapidaria: la tecnología forense local arrastra décadas de atraso.

A pesar de que el fiscal de la causa, Jorge Escobar, se involucró en los rastrillajes junto a perros de búsqueda en las zonas boscosas de Zárate Isla y las inmediaciones del aeropuerto, los obstáculos institucionales no dan tregua. Las entidades privadas demoraron semanas en entregar los extractos telefónicos y bancarios solicitados, ignorando la urgencia del caso. El único detenido por el hecho, un hombre con estudios universitarios que terminó sumergido en el submundo de las drogas, se mantiene en absoluto silencio y no aportó datos sobre el paradero del joven.

Al momento de su desaparición, Bruno Ojeda vestía un pantalón beige y un pulóver azul. Las cámaras de seguridad de su vivienda captaron el momento en que salía por la ventana llevando únicamente su teléfono celular, lo que hace suponer que planeaba regresar en poco tiempo. Ante la flagrante falta de insumos del laboratorio forense, la familia apela a la solidaridad de la ciudadanía para reactivar una búsqueda que el propio sistema estatal mantiene congelada.

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