Un grupo de talentosas alumnas del Centro Educativo Mbaracayú logró quedarse con el único cupo para representar a Paraguay en el Mundial de Robótica que se va a hacer en Corea del Sur. Las chicas superaron un exigente proceso de selección donde compitieron contra 19 equipos de todo el país, demostrando que en la reserva natural donde viven y estudian sobra ingenio y capacidad.
El proyecto con el que ganaron es brillante y responde directamente a su realidad, ya que diseñaron un sistema tecnológico para detectar incendios forestales. Al vivir en un colegio tipo internado dentro de la misma reserva, conocen de cerca el peligro del fuego y decidieron usar la robótica para cuidar su entorno. El equipo está compuesto enteramente por mujeres, acompañadas por una profesora y un profesor que guían sus pasos.
Sin embargo, como ya es costumbre en nuestro país, el logro deportivo y científico viene acompañado de una dura realidad: el Estado no les da el respaldo económico que necesitan. Para concretar el viaje, que se desarrollará del 7 al 10 de octubre, las estudiantes tienen que cubrir los costos de pasajes, estadía y alimentación por su propia cuenta. Por eso, están apelando a la solidaridad de la ciudadanía y del sector privado.
Para juntar los fondos, las jóvenes están organizando una gran rifa que cuesta tan solo 10.000 guaraníes. La meta es conseguir el dinero lo antes posible para poder asegurar los boletos. Mientras muchos se preguntan por qué entidades como Itaipú o Yacyretá no destinan un vuelto de sus millonarios fondos sociales en estos proyectos educativos en vez de gastar en cosas secundarias, las chicas del Mbaracayú no se quedan de brazos cruzados y salen a pelear por su sueño de dejar bien en alto la bandera paraguaya.