Durante la sesión, el Senado debatió una declaración para deslindar la responsabilidad institucional por las expresiones de la senadora Celeste Amarilla contra el futbolista francés Kylian Mbappé. La legisladora sostuvo que sus comentarios fueron personales y defendió sus dichos como parte de una discusión en redes sociales.
En medio del debate, algunos legisladores plantearon la necesidad de emitir un reproche formal. Sin embargo, no prosperó la posibilidad de aplicar sanciones disciplinarias, como una suspensión o un pedido de pérdida de investidura.
Como gesto simbólico, el presidente del Congreso, Basilio Núñez, exhibió una “tarjeta roja” contra el racismo y los discursos discriminatorios. No obstante, aclaró que la medida no implica ningún castigo reglamentario para la senadora.