El Senacsa detectó nuevos focos de rabia bovina en Pirayú y Quyquyhó, alcanzando un total de 24 animales afectados en Paraguay desde mediados de enero. Debido a esto, la Novena Región Sanitaria inició la vacunación de emergencia para personas que manipularon saliva, sangre o vísceras de los ejemplares enfermos.
La transmisión es causada por mordeduras de murciélagos, lo que genera síntomas como el babeo excesivo que los productores suelen confundir erróneamente con atragantamientos. Este comportamiento viral es recurrente y afecta principalmente a bovinos y equinos en diversas zonas endémicas del territorio nacional.
Las autoridades recomiendan aislar a los animales sospechosos, no faenarlos bajo ninguna circunstancia y avisar de inmediato para su verificación profesional. Actualmente, se gestiona el envío de vacunas gratuitas desde Asunción para contener el brote y proteger al ganado restante en las zonas denunciadas.